31 may. 2017

Cómo hacer granola casera crujiente

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La granola es un desayuno sano y lleno de nutrientes, se prepara fácilmente cociendo en el horno la mezcla de avena, frutos secos, especias y endulzantes hasta que la avena se pone crujiente. Los frutos secos suelen ponerse al final para que no se resequen. Los aderezos de coco, semillas, frutos secos y especias los podéis modificar a voluntad. Independientemente de los ingredientes que elijas, debes siempre intentar utilizar aquellos cuyas propiedades más beneficios puedan aportar al cuerpo y que sean lo más naturales posible.

La base de la granola es la avena y por eso, es el único ingrediente que no puedes cambiar. Por lo demás, la regla es siempre seis partes secas por una líquida. Los ingredientes secos, además de la avena, serán los frutos secos, nueces y semillas. La parte líquida será la que unirá la mezcla formando los bultos y endulzará tu granola casera.
Una buena granola casera es una deliciosa alternativa a los cereales industriales del desayuno, que seguramente muchos consumís. Si la hacemos en casa será más saludable y a nuestro gusto. Y podemos graduar el contenido de azúcares según creamos conveniente.






Ingredientes:


  • 200 g de copos de avena
  • 50 g de almendras (enteras, bastones, en laminas..)
  • 50 g de nueces partidas (avellanas,anacardos...)
  • 30 g de cada de semillas pipas de girasol, de calabaza, sésamo
  • 30 g de coco en laminas
  • 1/2 cdta. de canela molida o vainilla
  • 1/2 cdta. de sal
  •    2 cda. de aceite de girasol o de coco
  • 150 ml de miel
  • Un buen puñado de frutas deshidratadas o también pueden ser pasas, orejones o frutas frescas eso a gusto, también podéis añadir cualquier fruto seco que os apetezca, si os gusta mas dulce también podéis añadir algo de azúcar moreno o sirope de arce, yo la hago solo con miel y para mi es suficiente dulce.





Elaboración:


1. Empezamos mezclando en un bol grande, todos los ingredientes secos, junto con la canela y la sal.

2. En otro bol mezclamos la miel junto con el aceite, para poder mezclar mejor os recomiendo templar un poco la miel en el microondas, así se fusionarán mejor los ingredientes.

3. Precalentamos el horno, en una bandeja de horno forrada con papel extendemos la mezcla
de los ingredientes secos, añadimos por encima la mezcla de miel y aceite. 

4. Removemos bien la mezcla, yo suelo ponerme unos guantes y lo hago con las manos para que se integre todo bien, extendemos bien haciendo una capa lo más fina posible.

5. Introducimos en el horno precalentado a 160-165º y horneamos unos 30-40 min. Siempre dependerá del horno, la granola estará hecha cuando veamos que adquiere un tono dorado y uniforme, para ello, sacaremos cada 10-15 min. y removemos para que se tueste por todos los lados.

6. Una vez tostada, sacamos del horno y dejaremos que se enfrié, cuando este templada sin que llegue a enfriar del todo, removeremos bien para evitar que se hagan costras grandes y nos quede suelta, tiene que quedar crujiente.

7. Cuando este fría del todo, podemos incorporar las frutas deshidratadas que deseamos e incluso pepitas de chocolate para que sea más atractiva para los peques, volvemos a remover bien.


Cuando ya la tengamos fría del todo, guardamos en un recipiente hermético y nos aguanta durante varias semanas.







Os dejo un vídeo de la elaboración de la granola en inglés:



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26 abr. 2017

Salteado de brócoli y gambones al Wok 鑊

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Me encantan los platos de Wok porque son rápidos, ligeros y muy saludables. Esta receta es sencilla, con pocos ingredientes y se hace en un pis-pas. La manera asiática de cocinar las verduras es, para mi gusto, perfecta. Dejar las verduras poco hechas, crujientes y con todo su color es una buena señal y apenas pierden nutrientes para conseguir este resultado, tiene que estar  en el fuego alto y con poco aceite y remover mucho los ingredientes que está salteando.





El “stir frying” (saltear los ingredientes en un poco de aceite en un recipiente muy caliente)  es un método al cual los chinos  llaman el Chao o Chow que se prepara con Wok. El wok ha de comenzar a utilizarse cuando ya está muy caliente. En ese momento se le añade el aceite y se mueve para que bañe toda la superficie. 

El cocinado es muy rápido, por lo que es fundamental tener todos los ingredientes ya preparados: verduras lavadas y cortadas en tiras, las gambas peladas... Todo se debe cortar en trozos pequeños y del mismo tamaño para que los alimentos no se quemen por fuera antes de hacerse por dentro.
El tipo de aceite utilizado es también crucial. El aceite de cacahuete (maní) es sin duda, uno de los mejores aceites para usar con el Wok, pero por supuesto puede utilizar cualquier otro. Cuando el aceite es agradable y caliente (no crea humo). Los recomendados son: el aceite de cacahuete, de maíz y de soja. Otros tipos de aceites, como el aceite de oliva y el de sésamo no deben utilizarse porque se queman fácilmente. Primero se deben echar en la sartén aquellos productos que requieran una cocción más prolongada.




Con el brócoli me ocurría como con otras verduras, pensaba que no me gustaba pero me di cuenta que lo que no me gustaba era la manera que tenemos de cocinarla, nos pasamos cociendo las verduras en litros de agua que lo único que conseguimos es que pierdan sabor y textura. 

Es una receta ideal para perderle el miedo al wok, una excelente herramienta de cocina de origen oriental que puedes encontrar en muchos comercios. Hay 2 tipos de wok, uno que tiene un fondo redondo, que sirve para los fogones con gas, y el otro, que tiene un fondo plano, para la placa de inducción o vitrocerámica. 

Aparte de saltear alimentos, el wok puede ser usado también para freír o cocinar al vapor colocando encima una cesta vaporizadora de bambú (o mushiki), mirar el link de la receta. Os dejo a continuación una foto.


    
  Ingredientes:
1 cucharada de aceite de oliva
1/2 kg de gambones frescos
1 ramillete de brócoli 
Semillas de sésamo
Tallo verde de la cebolleta
Un puñado de guisantes frescos


Para la salsa:

3 cucharadas de salsa de soja light
2 cucharadas de salsa de ostras
1 cucharada de vinagre de vino de arroz
1 cucharada de azúcar moreno
1 cucharada de jengibre recién rallado
2 dientes de ajo picado
1 cuch.postre aceite de sésamo
1 cucharadita de maicena







Elaboración:


1-Empezamos elaborando la salsa, en un bol o tazón mediano,  mezclar la salsa de soja, la salsa de ostras, el vino de arroz, el azúcar moreno, el  jengibre, el ajo, el aceite de sésamo, la maicena y reservar.

2-La receta original no pone nada de blanquear el brócoli pero os recomiendo que lo hagáis ya que los demás ingredientes se hacen antes y el brócoli al final, se queda demasiado al dente aunque si os gusta así, perfecto.

3-Ponemos el wok al fuego medio-fuerte con el aceite de oliva, añadimos los gambones pelados y cocinamos hasta que hayan cambiado de color, no los hacemos mucho.

4-Añadimos el brócoli y los guisantes, removemos para integrar bien, añadimos la salsa que tenemos reservada y removemos durante un par de minutos.

5-Emplatamos y añadimos en cada ración las semillas de sésamo al gusto y los tallos de cebolleta cortados finos.





Fuente: Delicious
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4 abr. 2017

Bacalao Dorado o Bacalhau à Brás

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Tenía unas ganas increíbles de saborear este plato porque cuando estuve en Portugal, no pude probarlo y me quede con las ganas, es delicioso y al llevar patatas paja fritas, es perfecto para que los niños también disfruten. 

*El bacalao es un plato fácil y típico de semana santa igual que los garbanzos con bacalaola leche frita, el pan de torrijas o  las torrijas.





Para esta receta utilizaremos el bacalao desmigado así que podemos comprar ya migas de bacalao, lo podéis encontrar en las tiendas especializadas en bacalao y al ser poca cantidad, merece la pena comprar un bacalao de calidad pero si preferís comprar lomos y desmigar, también vale, va a gustos.

Si hemos decidido comprar migas de bacalao, para desalarlo lo metemos en agua fría dentro de la nevera 24 horas, cambiando el agua unas 3 veces al día. Si por el contrario la decisión es comprar el bacalao en lomos, tarda algo más en desalar y necesitaríamos tenerlo unas 48 horas, cambiando el agua 3 veces al día.

*Es importante, tenerle siempre metido en la nevera con el agua.


Ingredientes:

  • 450 gr.de bacalao (aprox.unos 150gr. por persona)
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 4 huevos
  • 10-12 aceitunas negras
  • 2 patatas grandes
  • Aceite de oliva
  • Pimienta blanca
  • Perejil
  • Sal 




Elaboración:


1. Empezamos escurriendo el bacalao que tenemos en agua, dejamos escurriendo hasta que lo vayamos a usar. También vamos preparando las patatas paja, las pelamos y partimos finitas, metemos en agua fría y reservamos hasta que las friamos.

Os dejo el link de la elaboración de las patatas por si tenéis dudas de como hacerlas.

2. En una sartén grande ponemos un fondo de aceite y pochamos la cebolla cortada en juliana fina junto con los ajos bien picados, removemos y cuando tengamos la cebolla pochada añadimos el bacalao desmigado, remover para que se junten los ingredientes, reservamos.







3. Ahora nos toca realizar las patatas paja, escurrimos bien y dejamos en el escurridor hasta que tengamos el aceite caliente, una vez tengamos el aceite a punto, freímos. Cuando estén fritas reservamos en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

4. Batimos los huevos y añadimos al huevo ya batido una pizca de pimienta blanca, de momento no añadimos sal hasta el final porque dependerá del bacalao.

5. Llevamos de nuevo la mezcla de cebolla con el bacalao a la sartén, cuando haya alcanzado temperatura añadimos los huevos batidos, revolvemos para mezclar bien, no dejamos que los huevos cuajen demasiado, añadimos las patatas fritas, volvemos a remover y apartamos del fuego enseguida.

6. Probamos como esta de sal, si hace falta añadimos.

Cuando emplatemos añadimos perejil picado por encima y las aceitunas negras.







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17 mar. 2017

Receta de compota de manzana casera

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La compota de manzana es una receta muy fácil de hacer, es un dulce tradicional, saludable, nutritivo y económico. Se puede utilizar en recetas dulces y saladas, como postre o para rellenar tartas, hojaldres, empanadillas o simplemente encima de unas tostadas de desayuno o merienda. También se usa para acompañar carnes de cerdo, pato, caza etc. Es un postre perfecto para personas mayores y niños por su fácil digestión, se puede conservar unos días en la nevera y es ideal para hacer conservas.






Se puede realizar con cualquier tipo de manzana aunque para mí, la manzana perfecta debido a su textura y a que su carne se deshace y se cuece enseguida, es la manzana reineta pero si tenéis en casa manzanas que ya están algo picadas o se van a estropear adelante, es el postre perfecto para aprovecharlas, simplemente ajustamos el azúcar pues no todas las manzanas son igual de dulces.


Ingredientes:


  • 3 manzanas reineta
  • 50 gr. de azúcar (opcional más dulce, mas cantidad)
  • 150 ml de agua
  • 1 ramas de canela 
  • 1 cucharada de zumo de limón





Elaboración:


1. En un cazo ponemos el agua y el azúcar al fuego para que se disuelva, movemos y cuando veamos que el azúcar se ha disuelto en el agua, añadimos las manzanas peladas y cortadas en trozos no muy grandes, el zumo del limón y la rama de canela.

2. Removemos los ingredientes y dejamos que cueza, al principio hasta que empiece a cocer pondremos a fuego más fuerte y una vez empieza a cocer, bajamos a fuego lento.

3. Durante la cocción removemos de vez en cuando, sobre todo para que no se agarre al cazo y también podemos ir rompiendo las manzanas un poco con la misma cuchara según vamos moviendo así cuando este, ni hará falta aplastarla ni triturarla pero como todo, va a gustos y de cómo te guste la textura final y sobre todo, para el uso que queramos darle.






4. Dejamos que cueza aprox. 20-25 min. dependerá del tipo de manzana y de la cantidad de compota que hagamos. Si durante la cocción veis que se queda muy seca o sin líquido, se puede añadir agua.

5. Probar como esta de azúcar por si os gusta más dulce, una vez pasado el tiempo y ya este cocida, introducimos en botes de cristal y dejamos enfriar, cuando esté totalmente fría tapamos y al frigorífico.

La compota se puede comer templada o fría, esta igual de buena de ambas maneras.



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1 mar. 2017

Galletas de mantequilla y de chocolate danesas caseras

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Adoro las galletas de mantequilla y si son fáciles de elaborar mucho más, quizás sea una reminiscencia de mi paso por Londres en los años 80. Eran tiempos difíciles para los españoles que emigrábamos a Inglaterra por aquel entonces si querías trabajar, no te quedaba más remedio que hacerlo de extranjis. 
España ha pasado de ser un país de emigrantes a un país de inmigrantes, la entrada a la Unión Europa se hizo efectiva en 1986, hace apenas 30 años y me parece frívolo no acordarse pero eso, es harina de otro costal. 




Centrándome en la receta, pedí a Mar que buscara en la web una receta de galletas de mantequilla que estuvieran a la altura de un buen té para un piscolabis que tenía en breve y tras probar varias, me quedé con esta receta, son sensacionales. 
Me gustan tanto las de mantequilla como las de mantequilla con chocolate, aunque si tuviera que quedarme con una de las dos optaría por las de mantequilla ya que el cacao, esconde un poco el sabor de la mantequilla. 
*El truco para el éxito total, está en comprar una mantequilla de calidad. 







Ingredientes:
  • 200 gr de mantequilla con sal a temperatura ambiente
  • 150 gr de azúcar
  • 1 huevo tamaño L
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 350 gr de harina


Elaboración:


1. En un bol batimos la mantequilla junto con el azúcar, hasta blanquear. A continuación, añadimos el huevo, batimos y a continuación añadimos la vainilla. Por último, la harina tamizada.


2. Cogemos la masa y la ponemos entre dos láminas de papel de hornear y estiramos la masa con el rodillo hasta dejar con un groso de unos 5 mm. Refrigeramos mínimo durante 1 hora.

3. Estampamos con el sello para galletas (si lo tenemos o deseamos) y a continuación, cortamos las galletas a nuestro gusto. Horneamos a 180º durante 10-12 minutos, dependiendo del tamaño de nuestras galletas.
4. Déjalas unos 5 min. que se enfríen un poco en la bandeja (pues estarán blanditas) y a continuación, pasarlas a una rejilla para que se enfríen del todo.

Ingredientes para las de chocolate:
  • 200 gr de mantequilla con sal a temperatura ambiente
  • 150 gr de azúcar
  • 1 huevo tamaño L a temperatura ambiente
  • 300 gr de harina
  • 50 gr de cacao en polvo sin azúcar








Elaboración:



1. En un bol batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta blanquear. A continuación, añadimos el huevo, batimos y a continuación añadimos la vainilla. Por último añadimos, la harina tamizada junto con el cacao en polvo. 


2. Cogemos la masa y la ponemos entre dos láminas de papel de hornear y estiramos la masa con el rodillo hasta dejar con un groso de unos 5 mm. Refrigeramos mínimo durante 1 hora.

3. Estampamos con el sello para galletas (si lo tenemos o deseamos) y a continuación, cortamos las galletas a nuestro gusto. Horneamos a 180º durante 10-12 minutos, dependiendo del tamaño de nuestras galletas.

4. Déjalas unos 5 min.que se enfríen un poco en la bandeja (pues estarán muy blanditas) y a continuación pasarlas a una rejilla para que se enfríen del todo.





Para conservarlas, las metemos en una lata de galletas con tapadera y aguantan bastantes días.
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10 feb. 2017

Galletas Doble Chocolate Chip caseras

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Las galletas doble chocolate con pepitas o Double Chocolate Chip Cookies son irresistibles! Recibes una dosis doble de chocolate y a los niños les encanta. Las galletas con pepitas de chocolate se remontan a 1936 y como friki que soy de la historia de la comida, me encantó la historia de la galleta más popular de Estados Unidos. En 1930, Kenneth y Ruth Wakefield compraron una bonita casa, construida en 1709, en Whitman, Massachusetts. 





Su intención era convertirla en un hostal-restaurante de carretera destinado a acoger a las personas que viajasen de Boston a New Bedford. Su negocio, al que el matrimonio llamó Toll House Inn, fue todo un éxito y, en poco tiempo, lograron que la sabrosa cocina de Ruth se hiciera muy famosa en Estados Unidos. 

La popularidad del restaurante no era sólo debida a sus comidas con un estilo casero su política, consistía en obsequiar a los comensales con una ración extra para que se la llevaran a su casa y una porción de sus galletas para el postre. Muchas celebridades de la época acudieron al restaurante como, el entonces senador de Massachusetts, John F. Kennedy, Bette Davis, Eleanor Roosevelt y leyendas del boxeo, como Rocky Marciano.




Como sucede en algunas ocasiones, el invento de la galleta fue fruto de la casualidad. Un día en 1936, Ruth creó una galleta modificando su receta habitual de galletas de chocolate y nueces llamada Nut Wafers, al no disponer de nueces suficientes en su despensa, agregó trozos de una barra de chocolate semi-dulce de Nestlé, esto es importante - una barra - no chips. Las tabletas de chocolate que usamos hoy en día, ni siquiera existían. Cortó la barra de chocolate en trozos y añadió los trozos a la masa, pensando que las piezas se derretirían cuando la galleta se horneara. Los trozos no se derritieron por completo, pero se suavizaron dando a la galleta una textura más cremosa. El resultado fue llamado Toll House Cookie.




En 1930, Ruth publicó un libro de cocina titulado, Toll-House Tried and True de Ruth Wakefield, el libro pasaría a tener 39 impresiones que atestiguan su popularidad. Su cookie, llamada Toll House Chocolate Crunch Cookie, apareció por primera vez en la edición de 1938. 






No fue hasta la Segunda Guerra Mundial que se convirtieron en un fenómeno nacional. Al parecer, los soldados de Massachusetts compartieron sus galletas con los soldados de otras partes de los EE.UU. y muchos de ellos, escribieron a sus familiares para que les enviasen Toll House Cookies y Ruth Wakefield, tuvo que hacer frente a una avalancha de cartas preguntando por su receta.




Como consecuencia del éxito de estas galletas, la venta de tabletas de chocolate de Nestlé semidulce se disparó. De modo que, Andrew Nestlé, el fabricante de chocolate le propuso un acuerdo a Ruth: Le compró los derechos de las cookies a Ruth por $ 1.00 a cambio de poder imprimir la receta en la envoltura de la tableta de chocolate semidulce, la señora Wakefield a cambio recibiría gratis, durante el resto de su vida, todo el chocolate que pudiera necesitar para elaborar sus cookies.


En 1939, Nestlé, para facilitar la elaboración de la receta, creó los chips de chocolate semi-dulces Nestlé Toll House, que seguían incluyendo la composición para elaborar las galletas. Incluso, en la actualidad, se ha mantenido en el envoltorio la famosa receta de Ruth.


Actualmente puedes encontrar la receta de mil maneras, generaciones de padres e hijos se criaron con ella, en algunas panaderías las elaboran tan grandes que una galleta es suficiente para dos pero las originales eran para tomar de un bocado.

Hoy os dejo dos recetas la versión original y mi versión de las galletas de doble chocolate que sin desmerecer a las de Ruth. ¡Están de muerte!






Ingredientes:

  • 115 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 125 gr. de azúcar
  • 1 huevo grande
  • 30 gr. de cacao en polvo sin azúcar
  • 140 gr. de harina
  • 1 pellizco de sal
  • 1 pellizco de levadura
  • 190 gr. de chips de chocolate





Elaboración:


1. Precalentamos el horno a 175º y preparamos una bandeja con papel antiadherente.

2. Comenzaremos batiendo la mantequilla que la tenemos a punto de pomada junto con el azúcar un par de minutos, cuando tengamos la mezcla bien batida incorporamos el huevo entero.

3. En un recipiente mezclamos el cacao, la harina, la sal y la levadura, y añadimos esta mezcla tamizada a la masa, mezclamos bien hasta que esté todo integrado.

4. Por último incorporamos los chips de chocolate y amasamos.

5. Dejamos enfriar la masa unos 30 min en el frigorífico.

6. Dividimos la masa en porciones de unos 15-18 gr. (yo las peso para que salgan todas del mismo tamaño) y las vamos colocando en la bandeja con un poco de separación entre ellas para que cuando se horneen no se junten.

7. Horneamos unos 13-15 min. dependerá del tamaño de las galletas.




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24 ene. 2017

Bizcocho de limón casero y esponjoso

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Una de mis preparaciones preferidas en repostería son unos buenos bizcochitos de limón, son fáciles y rápidos de elaborar, jugosos y se comen muy bien. Les podemos añadir un glaseado si los queremos más dulces. Estos días de frío apetece poner el horno e inundar la casa con su calor y aroma, el olor a limón me recuerda a la infancia. Los bizcochos de limón son un bocado casero nada empalagoso y tiene ese toque refrescante y aromático de este saludable cítrico, son un bocadito perfecto.







Ingredientes:



  • 1 Ralladura de un limón mediano
  • 3 Huevos medianos a temperatura ambiente
  • 250g Azúcar
  • 60g Mantequilla en pomada 
  • 170g Harina de repostería
  • 1 cucharadita y media de levadura en polvo tipo Royal
  • 40g Nata para montar a temperatura ambiente
  • 50g Zumo de limón a temperatura ambiente
 (aprovechar el limón que hemos rallado)


Elaboración:
1. Horno precalentado durante 10 minutos a 175ºC 

2. Empezamos poniendo en un bol, el azúcar, la ralladura de limón y la mantequilla, mezclamos bien hasta que esté todo bien integrado, podemos hacerlo con batidora de ganchos o a mano con una espátula.

3. Añadimos los huevos que tenemos a temperatura ambiente de uno en uno, añadimos el primero y hasta que no esté totalmente integrado no añadimos el siguiente y así con los 3 huevos.

4. Añadimos la nata a temperatura ambiente, es importante, si esta fría se nos puede cortar la masa, mezclamos bien y una vez integrado añadimos el zumo de limón, igual que la nata lo tendremos a temperatura ambiente o templado.

5.Mezclamos la harina con la levadura y tamizamos para añadir a la masa, mezclamos bien hasta que esté todo integrado.

6. Preparamos nuestro molde, yo he usado un molde de mini-magdalenas y también he probado con otro un poco más grande, podéis usar el que más os guste redondo, cuadrado pero el  individual es como mejor queda. Engrasamos el molde con mantequilla derretida con la ayuda de un pincel, espolvoreamos con harina, repartimos bien y quitamos el exceso.

7. Rellenamos con la masa hasta las 3/4 partes del molde para que no se nos salga cuando crezca, horneamos a 175º durante 25-30 min. aprox. podemos hacer la prueba del palillo para ver si está hecho.






Para el glaseado (opcional)

Lo vamos hacer un poco a ojo, en un bol ponemos taza y media de azúcar glas y vamos añadiendo zumo de limón, vamos moviendo con una varilla pequeña o con un tenedor hasta obtener la textura deseada, a mí personalmente no me gusta un costrón de azúcar y la dejo ligera.
Una vez tengamos la textura deseada cogemos el bizcocho por debajo y untamos el bizcocho en la glasa, si chorrea por los lados podemos limpiar con el dedo.

Importante: el bizcocho lo glasearemos una vez este frío, dejamos que el glaseado endurezca, la glasa al día siguiente vemos que se ha difuminado y es porque se ha absorbido, mi consejo es guardarlos en un recipiente hermético y consumir al día siguiente, están mucho más ricos.



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